Relato: LA LLAMADA

El hombre estaba frente a la gran cristalera de su despacho, con la vista fija en un punto perdido del horizonte. Una gran pantalla plana situada en la pared del fondo arrojaba cifras y gráficas sobre cotizaciones y noticias bursátiles. El resto de la decoración era sobria y elegante.

 

Su oficina no estaba en un piso muy alto pero tenía una buena vista sobre la calle, era una avenida principal con mucho tráfico. El semáforo de la esquina más cercana había hecho detener momentáneamente la intensa circulación que durante casi todo el día ronroneaba de fondo mientras trabajaba.

Se fijó en la pareja que cruzaba en ese momento, iban cogidos de la mano, sonriéndose, ella reía como si nunca nadie la hubiese hecho reír antes. Un niño se cruzó con ellos montado en un monopatín, rodando a toda velocidad hasta alcanzar la acera a la que subió con agilidad, mientras un hombre se apartaba de un salto y se giraba hacia él gritando, o por lo menos agitaba las manos en unos gestos más que elocuentes.

Se acordó de su hijo. Hacía días que prácticamente no le veía . Ya ni lo llevaba al colegio por las mañanas. Tenía demasiado trabajo, cosas importantes… pensó por un momento qué pasaría si toda su vida se detuviese en ese momento, si no pudiera ver a la gente que quería nunca más, si no pudiese volver a su casa…

El sonido del teléfono le sacó bruscamente de sus pensamientos. Se acercó a la mesa y lo cogió.

Señor, la llamada que estaba esperando, le paso.

Si, por favor – y se ajustó inconscientemente la corbata, como si su interlocutor pudiera verle a través del teléfono.

¡Malas noticias! Hemos intentado negociar por todos los medios, pero no lo hemos conseguido – sonaba nervioso, y casi no se le entendía, la lejanía y las malas comunicaciones no le permitían oírlo bien, no le dejaban pensar con claridad.

¿Seguro? ¡Ya saben a lo que se exponen! ¡les dijeron que no habría más advertencias! – no lo entendía, no podía entenderlo.

¡Pues claro que lo saben, está decidido desde hace tiempo! Te tengo que dejar, esto está muy mal y quiero acabar aquí lo antes posible, te he llamado para avisarte. Haz lo que debas hacer, ya sabes que ahora el mercado se moverá mucho. ¡ya te llamaré a la vuelta!

Dip-dip dip-dip dip-dip.

Se quedó oyendo el sonido en el auricular, “otra vez, otra vez…” pensó. Y al final colgó. Durante unos minutos se quedó inmóvil, sentía que tenía que hacer algo, pero no sabía el qué. Intuía que ya era demasiado tarde. Se volvió a asomar a la ventana. Miró la vida allá abajo, la gente… la vida…

          Nos informan que tropas estadounidenses han abierto fuego sobre Bagdad hace escasos minutos, mediante misiles Tomahawks lanzados desde buques de la marina norteamericana… “

.

 

SALUSTIANO. Renacimiento (Johan)

SALUSTIANO. Renacimiento (Johan)
www.salustiano.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s