PORQUE

Ha sido un fin de semana increíble. Un espectacular concierto de percusión al aire libre, una paella de marisco entre chistes y más chistes, una divertida carrera de motos nocturna, unos ojos azules que no dejan de sorprenderme…

Parecía que esta semana iba a acabar tan bien como empezó. Iba a recoger a mis hijos después de siete días en el campamento. Pero no hay nada como la incomunicación entre adultos para que la mejor de las sonrisas termine por los suelos.

Me sigo preguntando porque soy la única que intenta mantener una conversación que parezca natural delante de los niños durante la media hora que dura el trayecto en coche.

Porqué sigo notando cierto tono de desprecio en algunos de sus comentarios hacía mí (yo y los de alrededor).

Porqué cuando estamos entre amigos comunes la tensión se puede cortar con un cuchillo, aunque en privado se comporte con cierta normalidad.

Porqué acabo renunciando a planes propios para que no se sienta fuera de lugar, aunque su mirada me siga haciendo sentirme mal.

Porque me siento tonta intentando solucionar algo que quizás debería dejar pasar…

 

Mis hijos duermen ahora. Agotados después de una semana de juegos, aventuras y mucho sueño atrasado. Me quedo con la cara llena de pecas que ha traído mi hija por el sol, y con los besos y abrazos de mi niño grande. Dentro de dos días se irán de vacaciones con su padre, por primera vez desde que nos separamos hace dos años se van a invertir los papeles y yo sólo los veré una vez cada quince días.

Va a ser un verano raro.

Anuncios

3 Respuestas a “PORQUE

  1. Bueno, ya hemos hablado alguna vez de esto y sabes lo que pienso (aquello de que dos no se llevan mal si uno no quiere, pero bien tampoco y todo eso). Hay cosas en la vida contra las que podemos luchar y cosas contras las que no.

    Y eso no significa rendirse, significa que no podemos luchar. Con lo que tenemos que luchar es con aceptarlas. Y no renunciar a ser felices, claro. En tu caso, espero que la culpa (o su prima hermana, tanto da) no te haga renunciar a nada más. Ni te haga buscar por qués que no tienen respuesta.

    A mí siempre se me han hecho largos los veranos. Un beso (y dale al fast forward!!! 😉 )

  2. Lo sé, Danny. Pero a veces me da rabia. Ya no siento culpa, pero a veces él me hace sentir culpable, y eso es lo que no me gusta. Y quizás debo dejarlo estar y conformarme con esta calma chicha. Que viendo lo que hay alrededor ya es bastante.

    Y espero que no estés teniendo un verano demasiado caluroso en Sevilla (que tontería acabo de decir :-)!!)

  3. Carmen, quédate con estas frases encadenadas:
    “Me quedo con la cara llena de pecas que ha traído mi hija por el sol, y con los besos y abrazos de mi niño grande.”

    Un abrazo y feliz verano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s