NO

Hoy la he dicho demasiadas veces. Es una palabra que no me gusta (otra vez está por aquí), pero me era imposible decir que sí. Hubiera mentido, me hubiera agobiado todavía más, y sabía perfectamente que era imposible cerrar tantos frentes abiertos, tantos imprevistos y tantas peticiones de última hora.

No he podido presentar la documentación que tenía que estar para el jueves pasado. No voy a poder tener los cuatro balances que hoy me han pedido para mañana y pasado, por no hablar de las visitas que no tengo tiempo de hacer…. Un ritmo más o menos parecido al del último año, sólo que hoy me he negado.

Ya no me salían más “en cuanto pueda”, “ahora me pongo”, “déjamelo aquí que ahora lo hago”… hoy no aguantaba más carga. Hacía tiempo que no me encontraba tan cansada, desanimada y agotada.

Hoy he comprendido que tengo que ponerme metas reales. Que necesito acabar el día sintiendo que he terminado tareas, adelantado trabajo… aprovechado el día. No me gusta la sensación que tengo de que dejo demasiadas tareas pendientes, de que mi mesa siempre está llena de papeles que intento amontonar con cierto orden y que me sobrepasan al final del día.

Menos mal que mientras reordenaba mi mesa para no asustarme mañana al comenzar la jornada, una charla (corta) me ha alegrado el final de la tarde. Aunque me he quedado con ganas de más, pero últimamente todos andamos tan ocupados…

Creo que mañana será un día positivo.

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9 Respuestas a “NO

  1. Yo tuve una época dónde tenía montones por temas:

    1.- Inmediato
    2.- Muy Urgente
    3.- Urtente
    4.- Muy importante
    5.- Importante
    6.- Revisar
    7.- Para cuando tenga un minuto….

    Y fue cuando aprendí a irme satisfecha del curro, porque cuando te parece que puedes llegar, te esfuerzas, si no lo consigues te agobias, pero cuando la meta ya es totalmente inalcanzable, y sólo parecía importarme a mi, ¿para qué amargarme? así que los montones continuaron, pero no me amargaron la existencia…

    Y cuando yo dejé de preocuparme es cuando otros empezaron a preocuparse porque yo estaba sobresaturada…

    ¡Ánimo! seguro que mañana sí será un día mejor 😀

    • Me ha gustado tu enumeración, aunque entre el 1 y el 6 no sabría donde dejar la mayoría de mis papeles 🙂

      La verdad, es que tienes razón, es inútil intentar llegar a metas imposibles. Yo soy de trayectos cortos.

      Y sí, hoy el día ha sido mejor.

      • ¡Puf! Puro instinto de supervivencia, en lo que sí me paraba era en echar un ojo y dejarlo en el montón.

        No creas, la peña ya se lo sabía y alguna vez, la cara angustiada de alguno al ver en qué montón lo dejaba, me hacía darle “alguna” preferencia… jejeje…

  2. Yo tengo un problema con el “no”. Me cuesta demasiado decirlo. Pero a veces es necesario. No sólo porque realmente no puedas hacer lo que te piden, sino porque, si te comprometes a hacerlo, tampoco harás bien aquello que sí puedes hacer.

    Yo creo que cuando uno desea días de 30 horas para disfrutar con los suyos (o consigo mismo) es genial. Pero cuando los deseas para poder cumplir con todas tus obligaciones… entonces hay que dar gracias por que sean de 24.

    Un beso. Me encanta tu última frase 🙂

    • Hace tiempo deseaba dias de 36 horas para acabar el trabajo, ahora me conformo con que mis diez horas de despacho sean productivas y poder desconectar las horas que quedan del día.
      A veces lo consigo, otras no.
      Y con la última frase estaba rompiendo lo negativo de ayer. No hay nada como desear en positivo.
      Un beso.

  3. A mi me cuesta demasiado decir no. Siempre pienso que lo intentaré, que podrá ser, que tal vez, y todavía no he aprendido a decir no. Y mucho me temo que no voy a aprender nunca.

    • Pues eso me pasa a mí también, que me cuesta un montón, siempre intento dar la talla en el curro, no defraudar a las amistades… y es agotador.
      Pero nunca es tarde… 😉

  4. Cuanta razón!
    Yo también me he sentido así muchas veces y sacar de tu cabeza las cosas que tienes que hacer, como dice Nynaeve, ayuda mucho. Ahora estoy leyendo (bueno, más bien audioescuchando) el Getting Things Done de David Allen (http://busqueda.fnac.es/search/quick.do?text=david+allen&category=book&bl=HGACrera&AID=&submitbtn=Ok) donde plantea un método parerecido para sacar todas tus cosas pendiententes de tu cabeza a otro sitio en el que puedas clasificarlas y revisarlas periodicamente (desde papel hasta una pda).
    Suerte y ánimo!
    Jose.

    P.D. hay otra teoría de gestión interesante por ahí sobre los la delegación de tareas comparándolas que cuando alguien te pasa una tarea (problema) es como si te colgara un mono y sobre cómo debes plantearte de quién es el mono y decir que no si no es tu responsabilidad (http://www.amazon.com/One-Minute-Manager-Meets-Monkey/dp/0688103804)

  5. ¡¡Que ilusión!! ¡¡Me has comentado!!! 😀
    Tomo (amplia) nota de tus (sabios) consejos, me ha gustado lo de audioescuchar y me ha intrigado lo del mono. Lo buscaré ;-D
    Un beso.

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