TRAJES

Veintiséis días en las portadas nacionales dándole vueltas a lo de los trajes, el caviar, algún que otro bolso y demás favores, conversaciones entre regaladores y agasajados más propias de adolescentes pijos que de empresarios y políticos supuestamente serios.

Aquí llevamos mucho más tiempo dándole vueltas al tema de la corrupción, unos acusando y otros defendiéndose, quitando hierro, “lo mismo da unos trajes que unas anchoas” dijo nuestra alcaldesa. Y yo me pregunto como podemos ser tan permisivos con los “pecados” públicos de nuestros dirigentes. Y hablo en primera persona del plural por el resultado en las urnas en esta mi comunidad, que no solo no castigó a los corruptos sino que los confirmó como gobernantes. Gürtel, Emarsa, Brugal… hay escándalos para todos los gustos, cargos y competencias, pero aquí todo se perdonaba porque por fin Valencia era conocida, nos habíamos hecho un sitio en el turismo de calidad, eventos y fastos contratados cuando ya no teníamos dinero, obras megalómanas que tardaremos generaciones en pagar, y no se si llegaremos a amortizar, y si a esto se añade un ejército de asesores, consultores y empresas nacidas a la sombra de todas estas obras, el listado del gasto público en lujo y obras innecesarias es inacabable.

Eso si, ahora nos conocen en el resto de España, y parte del extranjero, creo que hasta hemos sido portada en The New York Times como ejemplo de la corrupción en nuestro país. ¿No dicen que más vale que hablen de uno aunque sea mal? pues en eso estamos.

El caso es que hoy me ha llegado una carta del instituto de mi hijo, casi idéntica a la que recibí hace unos días del colegio de mi hija y en ambas nos hacen saber que la Consellería de Educación no les paga los gastos de funcionamiento desde el mes de abril del año pasado (si, nueve meses), que ya no tienen fondos para hacer frente a los gastos de luz, calefacción, limpieza, fotocopias, papel, material escolar, tinta, etc.., que no se han abonado las becas de libros y se han anulado programas escolares, que no se están cubriendo las bajas por enfermedad y defunción del profesorado (y ya hay un par de casos en que los alumnos se han quedado sin profesor sine die), etc.

Todo esto, por esperado no indigna menos. Me cuesta creer que unos señores expertos, profesionales y dedicados al interés general no sepan hacer cuentas, porque cualquier persona con sentido común y un presupuesto limitado antes repara las goteras de su casa que forra de mármol la entrada, a menos que lo que se quiera es aparentar, claro. Y supongo que estos señores manejan tantos ceros que a veces se deben de marear y pierden un poco el significado de palabras como ahorro, austeridad, equilibrio… pero luego no les cuesta nada quitar esos ceros que faltan a las cifras dedicadas a sanidad, educación, dependencia…

Y que nadie se crea que esto es un ataque partidista contra el PP, es contra los dirigentes ineptos, me da igual del partido que sean, que en todas las comunidades, provincias y municipios tienen sus propios casos. Es lo que tiene el bipartidismo, que hasta en eso se ponen de acuerdo.

Así que, aunque si hacemos caso a la estadística, la posibilidad de que Camps y Costa sean declarados culpables es de 5 contra 7, espero que los nueve jurados sean todo lo imparciales y objetivos que les sea posible. Aunque solo sea para dar ejemplo.