DONOSTI

Hace un año por estas fechas publicaba un post titulado San Sebastián donde contaba mis cinco días en su festival de Jazz. Este año y tras una interesante conversación con un lugareño a quien le tengo especial cariño he preferido titularlo Donosti, porque así es como se llama la ciudad.

Y han sido otra vez cinco días fantásticos y musicales.

Nos recibió un Donosti lluvioso y frío, lo que se agradecía tras un intervalo en casa de dos días calurosos al estilo mediterráneo. Estábamos tan felices que ni cogimos paraguas, así que cuando el chirimiri se convirtió en tormenta tuvimos que ir a buscar refugio dejando a Patti Smith (que no se mojaba) con un Because the night que el público esperaba desde el inicio del concierto. Un pacharán (o dos) para entrar en calor y de vuelta a La Zurriola en cuanto dejó de llover. La siguiente actuación era de un grupo japonés, Shibazu Shirazu Orchestra. Difícil de definir. Jazz  mezclado con ska, soul, rock y un montón de personajes danzando por el escenario, incluido el cantante animador disfrazado de luchador de sumo (delgado). Un dragón plateado que voló por encima de todas nuestras cabezas puso fin a uno de los conciertos más surrealistas y originales que puede que presencia nunca. Fue genial.

Así que tras unos cuarenta pinchos (estupendos los de la Taberna Ordizia y muy majo el dueño), otras tantas cañas, una resaca, seis conciertos oficiales gratis, uno de pago (impresionante el Kursaal, y George Benson también), todos los que pillamos por la calle… y mucho amor, nos despedimos de Donosti y nuestra cama “king size” en la novena planta con vistas al Urumea con mejor sabor de boca todavía que el año pasado.

Y me olvidaba de lo mejor, el reencuentro con un amigo con quien me encantó charlar (al final cumplí mis deseos de hace un año), una buena conversación de varias horas con la música de fondo, muchas risas y una media maratón de última hora por la ciudad. Los mejillones buenísimos.

Gracias por los discos y… nos veremos el año que viene. Seguro. Con o sin jazz.

Shibazu Shirazu Orchestra