EL ESTADO DEL DESGOBIERNO

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Hoy he releído el post de Pat del 18 de diciembre, el 20D o la gran ilusión, quería refrescar esa sensación de esperanza que creo que muchos sentimos en ese momento. No solo aspirábamos a un cambio de partido en el gobierno sino también a un cambio en el estilo de ejercer el poder: se acabaron las mayorías absolutas, nada se puede dar por sentado, la misma pluralidad que forma la sociedad se iba a sentar en el Congreso y tendrían que escucharse y llegar a acuerdos.

El 13 de enero se constituyó el actual Congreso y una vez pasados los nervios primerizos y la emoción de la novedad todos deseábamos que aquello empezará a funcionar, que se iniciaran las primeras reuniones, que se conformara aquel gran pacto de izquierdas que iba a poner en marcha el cambio y a derogar todo lo que nos habían impuesto a base de decreto ley monocolor.

Estamos a 9 de marzo y no veo luz al final del túnel.

La mañana que PSOE y Ciudadanos firmaron con pompa y cámaras de televisión el acuerdo de investidura en el que cada uno decía poner el 80% de su programa, (aunque sospecho que hay más color naranja que otra cosa), no me lo podía creer, confiaba en que esa otra reunión, la que estaban manteniendo con Podemos, IU y las confluencias llegaría a buen puerto y la de Ciudadanos era puro trámite porque de todos modos con ellos no salían las cuentas para ser investido Presidente. Y mientras los dos tan elegantes y bien peinados firmaban sendas hojas delante de los flashes no sabía si llorar o gritar. Ingenua de mi no me lo esperaba.

Parece ser que las mismas alianzas que están gobernando en multitud de ayuntamientos y gobiernos autonómicos no sirven para el gobierno central, así que nos encontramos con una situación no solo enrarecida por las alusiones, los ninguneos y las acusaciones mutuas de no querer colaborar sino enquistada hasta el infinito porque según las encuestas si se repiten las elecciones el resultado no variaría mucho, no habría una mayoría absoluta afortunadamente que gobernara, seguiríamos dependiendo de pactos y acuerdos para conformar un gobierno. ¿Otra vez lo mismo?

Me cabrea que me hagan votar otra vez por su incapacidad para llegar a un acuerdo y solo me aliviaría el hecho de que se castigará electoralmente a los partidos que han mentido en campaña y que sin siquiera llegar a gobernar han comenzado no cumpliendo lo prometido en ella.

Ahora estamos otra vez en campaña electoral. La guerra sucia anti podemos seguirá, PSOE cargará contra su competencia directa en las urnas, mientras PP lo hará contra los naranjas. Descalificaciones, insultos, exageraciones, manipulación y mentiras. Muchas mentiras.

No se si aguantaré tres meses más así.

TRAJES

Veintiséis días en las portadas nacionales dándole vueltas a lo de los trajes, el caviar, algún que otro bolso y demás favores, conversaciones entre regaladores y agasajados más propias de adolescentes pijos que de empresarios y políticos supuestamente serios.

Aquí llevamos mucho más tiempo dándole vueltas al tema de la corrupción, unos acusando y otros defendiéndose, quitando hierro, “lo mismo da unos trajes que unas anchoas” dijo nuestra alcaldesa. Y yo me pregunto como podemos ser tan permisivos con los “pecados” públicos de nuestros dirigentes. Y hablo en primera persona del plural por el resultado en las urnas en esta mi comunidad, que no solo no castigó a los corruptos sino que los confirmó como gobernantes. Gürtel, Emarsa, Brugal… hay escándalos para todos los gustos, cargos y competencias, pero aquí todo se perdonaba porque por fin Valencia era conocida, nos habíamos hecho un sitio en el turismo de calidad, eventos y fastos contratados cuando ya no teníamos dinero, obras megalómanas que tardaremos generaciones en pagar, y no se si llegaremos a amortizar, y si a esto se añade un ejército de asesores, consultores y empresas nacidas a la sombra de todas estas obras, el listado del gasto público en lujo y obras innecesarias es inacabable.

Eso si, ahora nos conocen en el resto de España, y parte del extranjero, creo que hasta hemos sido portada en The New York Times como ejemplo de la corrupción en nuestro país. ¿No dicen que más vale que hablen de uno aunque sea mal? pues en eso estamos.

El caso es que hoy me ha llegado una carta del instituto de mi hijo, casi idéntica a la que recibí hace unos días del colegio de mi hija y en ambas nos hacen saber que la Consellería de Educación no les paga los gastos de funcionamiento desde el mes de abril del año pasado (si, nueve meses), que ya no tienen fondos para hacer frente a los gastos de luz, calefacción, limpieza, fotocopias, papel, material escolar, tinta, etc.., que no se han abonado las becas de libros y se han anulado programas escolares, que no se están cubriendo las bajas por enfermedad y defunción del profesorado (y ya hay un par de casos en que los alumnos se han quedado sin profesor sine die), etc.

Todo esto, por esperado no indigna menos. Me cuesta creer que unos señores expertos, profesionales y dedicados al interés general no sepan hacer cuentas, porque cualquier persona con sentido común y un presupuesto limitado antes repara las goteras de su casa que forra de mármol la entrada, a menos que lo que se quiera es aparentar, claro. Y supongo que estos señores manejan tantos ceros que a veces se deben de marear y pierden un poco el significado de palabras como ahorro, austeridad, equilibrio… pero luego no les cuesta nada quitar esos ceros que faltan a las cifras dedicadas a sanidad, educación, dependencia…

Y que nadie se crea que esto es un ataque partidista contra el PP, es contra los dirigentes ineptos, me da igual del partido que sean, que en todas las comunidades, provincias y municipios tienen sus propios casos. Es lo que tiene el bipartidismo, que hasta en eso se ponen de acuerdo.

Así que, aunque si hacemos caso a la estadística, la posibilidad de que Camps y Costa sean declarados culpables es de 5 contra 7, espero que los nueve jurados sean todo lo imparciales y objetivos que les sea posible. Aunque solo sea para dar ejemplo.