PUBLICIDAD (El club de las canciones)

Es todo un arte. Y un gran negocio.

Fascina, aburre, cansa, agobia, sorprende, deprime, engaña… y sobre todo, vende. Los anuncios son cada vez más sofisticados, tanto en su contenido como en su aspecto visual. Algunos son preciosos, los más, previsibles y unos cuantos deberían prohibirlos.

Dejando atrás que con tal de vender nos hacen creer que con una crema tendremos unas piernas de vértigo, que los bancos además de guardar nuestro dinero lo invierten en obras sociales y están para lo que necesitemos y que con tal marca de coche serás tan feliz que no querrás bajarte nunca de él… la publicidad es para eso… para hacernos creer. No tiene nada que ver con demostrar las cualidades de un producto, da igual que hablemos de un yogur o de una pasta dental blanqueadora, la fantasía se presupone.

Y ahora se llevan los anuncios con “fondo”, esos que hasta que no acaban no sabes muy bien lo que te están vendiendo, además de armonía y paz interior. Normalmente son de telefonía móvil o de coches. Y para crear ese clima de “buen rollo” la música es un elemento esencial, prácticamente imprescindible. En algún caso la elección de una canción para una campaña publicitaria ha hecho que algún que otro grupo cruce la frontera del anonimato.

 Y como en la música suelen acertar bastante he elegido dos temas que me gustan, tanto dentro como fuera de un anuncio.

La primera canción es Ain’t got no/I got life (del musical Hair) interpretado por Nina Simone para un anuncio de Audi.

 

Bohemian Like You de The Dandy Warhols protagonizó una campaña de telefonía móvil. Y no está nada mal.